Recomendado

Los miserables

Jean Valjean es un expresidiario que ha purgado una condena por el robo de pan para alimentar a su familia, que pasaba hambre. Una vez libre, deambula por algunos pueblos franceses. No lo quieren recibir, ni para vivir ni para trabajar. Su pasado como convicto lo ha marcado y no hay para él una nueva oportunidad para comenzar de nuevo.

Tras deambular, consigue llegar a la casa de un sacerdote (Monseñor Bienvenu) quien le permite cenar y pasar una noche en su casa. A pesar del gesto cortés, Jean Valjean roba la vajilla de plata de su anfitrión y huye. Al poco tiempo es capturado por los policías, quienes lo llevan frente al sacerdote para corroborar el crimen. Este, en lugar de acusar a Jean Valjean de robo, miente ante la policía. Les dice que la vajilla de plata es un regalo y que el detenido olvidó llevarse los candelabros de plata, que también son parte del regalo. De esa manera, el sacerdote consigue redimir al ladrón, quien a partir de ese acontecimiento se esforzará por ser una buena persona.

Victor Hugo, autor de Los miserables, fue un importante escritor francés que vivió en el siglo XIX. Su labor literaria está adscrita al romanticismo. Esta abarca diversos géneros literarios y es prolífica. En poesía es importante el poemario Odas y baladasCromwellHernani, son clásicos del drama romántico. Nuestra Señora de París y Los miserables son sus más importantes trabajos narrativos. También tuvo tiempo para incursionar en la vida política de Francia.

Esta novela es un clásico de la literatura francesa. Los miserables es la historia de Jean Valjean, Fantine, Cosette, Marius, Gavrouche y sus amigos, Los Thénadier y Javert. Cada uno de ellos cobra vida de una manera que impacta profundamente en el corazón del lector.

La voz del narrador de Los miserables es muy peculiar, si se le compara con otras creaciones narrativas, incluso las contemporáneas a ella. Intercala la peripecia con opiniones sobre diversos temas y los vincula con las acciones de los personajes y la condición humana. El propósito del autor es trascender los límites físicos de la novela, llegar al lector y sensibilizarlo. De esa manera busca propiciar que los lectores sean mejores seres humanos para coexistir en un mundo mucho mejor. Es cierto que mucho de lo que el narrador piensa y plasma en la narración lleva una impronta cristiana. Sin embargo, existen valores que van más allá del cristianismo, que son propios de corazones buenos, y adquieren carácter universal. Los miserables tiene eso de sobra.

Para un lector contemporáneo puede resultar aburridísimos los extensos párrafos de reflexiones entre las acciones de los personajes principales. Quizás sea un punto negativo para la novela y una tarea tediosa para los lectores de nuestro tiempo. Hay que apreciar la novela desde el punto de vista artístico y entender que así era literatura de Víctor Hugo. No obstante, lo que se aprende con la lectura de esta novela resulta incalculable, me refiero a la capacidad de apreciar mejor la condición humana. Ninguna persona será capaz de encontrar un único maestro que pueda enseñarle lo que Los miserables transmite por medio de su lectura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.