No Recomendado

El código Da Vinci

El código Da Vinci, en su momento, fue un abrumador éxito de ventas. Consiguió catapultar al primer lugar a un desconocido escritor norteamericano llamado Dan Brown, quien ya llevaba algunas novelas publicadas, pero con menor éxito. Luego, por efecto dominó, sus otras novelas se revalorizaron para el interés del público lector. Hoy en día muchos están pendientes de cada nuevo libro de este autor.

Hay cosas imperdonables en la novela de Dan Brown. El autor rellena la trama con la “erudición” de su protagonista, Robert Langdon, un profesor de la Universidad de Harvard experto en simbología. Esta mencionada rama del saber simplemente no existe. Los “conocimientos” de Robert Langdon le permiten al autor llenar la novela de supuestos datos veraces, extraídos de las páginas más secretas de la Historia. El objetivo es asombrar al lector, poner de manifiesto que la Historia no es como tradicionalmente se ha relatado. Además de que existen secretos celosamente guardados por intereses de importancia trascendental.

Dan Brown miente descaradamente. Voy a mencionar unas cuantas falsedades (porque hay muchísimas más). Según el autor, Godofredo de Bouillon, líder de la Primera Cruzada, era un rey francés. Este, en realidad, fue un duque y su lugar de nacimiento pertenece a la actual Bélgica. Menciona, además, que las antiguas olimpiadas griegas se instituyeron en base a un ciclo astronómico que vincula al planeta Venus y la Tierra. Dicho ciclo consta de 8 años, ¿entonces por qué las olimpiadas se celebraban cada 4 años? Por último, el autor sostiene que las primeras sociedades humanas tuvieron como centro de su religión a la Divinidad Femenina, injustamente desplazada. Según se sabe, y por especialistas de verdad, las antiguas sociedades humanas instituyeron sus religiones en torno de un dios supremo masculino.

El tema del libro es que Jesucristo tuvo una relación amorosa con María Magdalena, considerándola una discípula especial. Luego, continúa, fruto de ese amor surgió un linaje que perdura hasta hoy y que Iglesia Católica lo persigue. Esto, según varios especialistas, carece de pruebas definitivas. Probablemente el tema sea tan ficcional como la lucha, a lo largo de los siglos, entre Templarios y Asesinos del videojuego Assassin’s Creed.

La supuesta relación entre Jesucristo y María Magdalena, el Santo Grial y otros temas vinculados aparecen en un libro previo a El código Da Vinci. A quienes deseen ahondar en este tema —a pesar de ser controvertido— les recomendaría leer El enigma sagrado. El título original del libro es: The Holy Blood and the Holy Grail y es una obra de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln. Es, por cierto, la fuente de la que Dan Brown bebió para escribir El código Da Vinci. Incluso los autores llegaron a presentar una demanda de plagio contra el escritor norteamericano por tomar muchas de las ideas del libro.

Este libro vale mucho más que El código Da Vinci. Recorre diversos hechos históricos, obras de arte, literatura medieval, tradiciones populares y otras fuentes. Por las pruebas que reúne presenta la teoría de la descendencia de Jesucristo y la propone a través de razonamientos… mientras que Dan Brown busca convencer a sus lectores de lo mismo con falsedades insostenibles que solo impresionan a los incautos.

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